80 profesionales de 43 empresas han participado en ADEGI en una Masterclass #DÁGORA impartida por Álvaro Zevallos,(Socio fundador de Digitalentu), para conocer, desde casos muy concretos, cómo la IA generativa está comenzando a transformar procesos, conocimiento y formas de trabajar en la empresa industrial.
La IA generativa parece estar entrando precisamente en ese momento.
Así se ha puesto de manifiesto en la Masterclass de IA Generativa Industrial celebrada en ADEGI, una sesión con una amplia respuesta empresarial que ha permitido pasar del ruido que rodea actualmente a la inteligencia artificial a preguntas mucho más concretas:¿qué puede hacer ya por una empresa industrial?, ¿dónde tiene sentido aplicarla? y ¿cómo empezar a hacerlo con criterio?
De la mano de Álvaro Zevallos, la jornada ha mostrado un cambio especialmente relevante: estamos dejando atrás una IA fundamentalmente conversacional, basada en preguntar y obtener respuestas, para adentrarnos en la IA agéntica, capaz de encadenar tareas, consultar archivos corporativos, conectarse con sistemas y ejecutar procesos más complejos.
Y esto cambia también las capacidades que necesitan las empresas. El reto ya no está únicamente en aprender a escribir un buen prompt. El foco se desplaza del Prompt Engineering al Context Engineering: saber seleccionar, ordenar y mantener el conocimiento que necesita la IA para ofrecer respuestas y resultados realmente útiles.
La sesión ha permitido verlo en aplicaciones que aterrizan la IA en el día a día industrial.
Una planificación dinámica de la producción capaz de integrar órdenes de fabricación, paradas de máquina y stocks para simular escenarios. La posibilidad de conversar con cuadros de mando para profundizar en los datos. O un caso especialmente significativo para las oficinas técnicas: partir de un fichero 3D en formato STEP para realizar el despiece de una estructura, generar la lista de materiales, identificar componentes y definir operaciones de fabricación.
También se abordó uno de los grandes activos, y a menudo uno de los grandes problemas, de muchas organizaciones: el conocimiento que permanece en las personas pero que la empresa no ha conseguido capturar y estructurar.
Un ejemplo sencillo lo ilustra bien. Un técnico comercial o de postventa puede grabar una nota de voz después de una visita y la IA puede transcribirla y estructurar esa información para incorporarla al CRM y a las bases de conocimiento de la organización.
Ahí aparece probablemente una de las principales conclusiones de la jornada:
Y para conseguirlo no hay atajos.
El enfoque“Knowledge and AI First” presentado durante la masterclass propone una hoja de ruta ordenada: identificar primero los casos de uso, construir prototipos funcionales con las personas usuarias, validarlos mediante pilotos y solo entonces proceder a su industrialización. Datos, seguridad, conocimiento y gobernanza dejan así de ser cuestiones accesorias para convertirse en una parte esencial de cualquier estrategia de adopción de IA.
La IA avanza a una velocidad extraordinaria. Pero quizá la pregunta más interesante para nuestras empresas ya no sea qué será capaz de hacer mañana, sino qué podemos empezar a hacer con ella hoy.
Desde DÁGORA, queremos seguir ayudando a las empresas a responder precisamente a esa pregunta, acercando conocimiento, experiencias y aplicaciones que permitan convertir la tecnología en innovación, productividad y competitividad.


