«Lo más complicado de cambiar en una empresa es la mentalidad»
24/04/2016
Empresarios. Aitor Ariznabarreta, Gerente de Omicron Ariznabarreta, S.A. «Le agradezco a mi padre que me hiciera empezar en la empresa trabajando en el taller con el taladro». Aitor Ariznabarreta asumió los mandos del negocio familiar hace tres años y desde entonces trabaja para romper sus esquemas y modernizarlo
Aitor Ariznabarreta trabaja en las fronteras de su empresa. Su objetivo es rebasarlas, dejarlas atrás y poner el negocio familiar a cabalgar con los nuevos tiempos, tal y como hicieron su padre y su abuelo en su día. No es una transformación sencilla, explica, implica un cambio de mentalidad y de las reglas del juego, pero confiesa que hoy va todo a tanta velocidad que, «o te subes al tren de los cambios o te quedas atrás » . Aitor Ariznabarreta (Zizurkil, 1963) lleva la gerencia de Omicron Ariznabarreta, que realiza todo tipo de mecanizado de piezas en Asteasu. Una firma a la que dio vida su abuelo hace más de cincuenta años, que desarrolló su padre, Andoni, «alma mater de esta empresa, su sexto hijo» y que superó los embistes de los mercados hasta llegar a donde está: al borde de una tercera fase.
? No habrá muchos gerentes que hayan empezado en su empresa trabajando con el taladro.
? Sí, empecé hará unos 23 años y fui pasando por todas las secciones que había en el taller: estuve en el taladro, el torno, la fresadora, en el primer control numérico que se trajo? Después, poco a poco, empecé a llevar el tema de la adaptación a la ISO y a raíz de ahí entré en la oficina. Empecé con temas de producción, de calidad, y desde hace tres años asumí la gerencia. El tiempo te da otra forma de abordar las cosas.
? Un empresario me decía que lo bueno de haber empezado desde abajo es que, después, no necesitas traducción para entender de lo que te hablan los operarios.
? Sí, yo sé en todo momento cómo está el taller e intentas cambiar desde la gerencia lo que te parecía que estaba mal cuando trabajas en él. De hecho, ahora mismo estamos trabajando en la mejora de la organización con un consultor experto en transformación organizacional, con Julen Ortiz de Murua.
? ¿Quieren profesionalizar la organización?
? Sí. Mire, aquí, como empresa pequeña que somos, yo suelo decir que trabajo de ?ala?. ?Ala para aquí, ala para allá, ala para más allá?. Yo hago de todo, de gerente, de comercial, hablo con los clientes, bajo al taller?
? Es la maldición de las empresas pequeñas?
? Exacto; a los que estamos dirigiendo nos toca hacer de todo y yo quiero ir dejando otros asuntos, centrarme en el tema de gerencia, hacer visitas, estar con clientes... Las empresas ahora se han modernizado tanto que antes la dirección era la que mandaba y todo el mundo acataba y yo creo que ahora eso ha cambiado, que hay que dirigir pero hablando con todo el mundo.
? No será fácil. Las empresas con muchos años suelen tener su forma de funcionar muy marcada.
? Es muy complicado, lo normal es tener un legado de dirección a la antigua usanza, en la que el gerente era el que organizaba, el que hacía y deshacía y tomaba todas las decisiones. Ahora todo eso está cambiando, yo creo que se está dirigiendo a que todo el mundo pueda dar su opinión buscando una mejora desde abajo hacia arriba. Antes había muchas cosas en las que igual el operario te podía ayudar, pero como era el operario no se le daba tanta importancia a eso y yo creo que ahora eso está cambiando y que es bueno para la empresa y sobre todo para las empresas pequeñas como la nuestra. De hecho, ahora hemos pasado a la oficina técnica una persona del taller.
? Así que esta entrevista le coge en pleno proceso de cambio.
? Sí, hemos empezado hace unos dos meses y medio y en el taller hace un mes. Es un proyecto a cinco años vista, porque es muy complicado cambiar las cosas. Primero tenemos que organizar lo que es la dirección de la empresa y luego ir de arriba abajo y eso lleva tiempo y requiere cambiar mucho la mentalidad de la gente. Empezando por la mía. Estamos igual un poco cómodos en el sistema que nos han enseñado y transformar eso es complicado.
? Los tiempos están cambiando mucho. Eso empujará...
? Muchísimo. Es impresionante la velocidad a la que va absolutamente todo y claro, te tienes que adaptar a esa velocidad porque si tú no haces lo hará otro. Y luego el mercado está tan raro?
- Trabajan para el sector petroquímico, sobre todo.
? Sí, es un sector que está muy a la baja y en el que no se están haciendo grandes inversiones. Ahora estamos fabricando mucho para el hidráulico y abriendo el abanico a otros mercados. Hace dos años abrimos las puertas a la internacionalización también, hemos empezado a viajar a Alemania, a Francia? Estamos ocupados en traer clientes. Hasta ahora las empresas como la nuestra vivían de que el cliente te venia a ti, pero eso ya no vale.
? No ha habido empresa familiar con su historia de años en Gipuzkoa que no me haya dicho lo mismo?
? Nosotros no hemos tenido comerciales durante veinte o treinta años. Hasta ahora no se trabajaba para el cliente, en el sentido de que se fabricaba, se fabricaba y se fabricaba y no te parabas a pensar en qué quería el cliente, en cambio ahora te tienes que preocupar tú del cliente porque quiere el trabajo ? llave en mano?. Y luego está viniendo mucho el tema de las sinergias con otras empresas, que implica otro cambio de mentalidad, porque la mentalidad que tenemos todavía es que lo nuestro no hay que enseñarlo a nadie, no sea que nos copien, y eso también está cambiando.
? Con tantos cambios y esta crisis, ¿ se puede mirar a largo plazo?
? Es muy complicado. Aquí ahora tener una cartera de dos, tres meses es difícil. Las piezas son ya ?para ayer? y eso se está convirtiendo en el día a día.
? ¿ Pero se puede flexibilizar el trabajo para dar respuesta a esas emergencias?
? Hemos hecho unas inversiones muy fuertes para comprar máquinas que trabajen para dar respuesta a esas urgencias y también hemos reorganizado el taller para buscar una producción más eficiente.
? Lleva tres años en la gerencia. ¿Hay algo que le ayuda en su trabajo como gerente?
? Me ha ayudado mucho el haber empezado desde abajo y conocer todos los entresijos del taller, que al final si tú has estado diez años allí con tu buzo, eso te ayuda, y luego es más fácil llegar a la gente. Hoy es el día que le agradezco al aita el que quizás podía haber empezado en la oficina, pero me puso en el taller. Mi padre consiguió mantener la empresa cincuenta años y, ahora, a ver si sumamos cincuenta más.


