La sostenibilidad ¿carga o ventaja estratégica? (4º Boletín)
El recién presentado Informe Forética 2024. Competitividad e impacto, el futuro de la sostenibilidad recoge la transformación que está suponiendo la sostenibilidad en el mundo empresarial. La sobrecarga regulatoria, la presión de clientes e inversores y las expectativas sociales, son desafíos que requieren mayores esfuerzos y recursos de los que muchas empresas pueden permitirse, especialmente las pymes. El informe afirma que entramos en un nuevo ciclo, el de la “desinflación regulatoria”, en el que la sostenibilidad ya no se reducirá a un cumplimiento normativo, sino que será vista como una oportunidad para incentivar la innovación, la competitividad y el crecimiento económico.
El informe expone cómo es posible integrar la sostenibilidad como pilar estratégico de las empresas sin comprometer su viabilidad económica. Justifica por qué la sostenibilidad es esencial hoy en día para la competitividad de empresas y países, y aborda con realismo el desafío que supone la regulación actual y la limitación de recursos para abordarla, ya que normativas como CSRD y la taxonomía europea son complejas y costosas, especialmente para las pymes.
Según el estudio entramos en una nueva etapa, la de la desinflación regulatoria “que permita asentar y corregir los efectos no deseados de lo ya regulado.” Un cambio de enfoque que “no implica un desmantelamiento de la arquitectura normativa existente, sino la realización de ajustes que faciliten la mejora continua.” Con una acción política más centrada en los incentivos para acelerar la transición hacia un modelo económico sostenible, poniendo “foco en cómo la sostenibilidad debe contribuir y no restar a la competitividad de la Unión Europea.”
| Fuente: Informe Forética 2024 |
Ante este nuevo ciclo, se resalta la importancia de desplegar competencias clave a tres niveles en la organización:
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Liderazgo y Supervisión: la alta dirección de la empresa debe dotar a la organización de un propósito, una estrategia de sostenibilidad y una hoja de ruta para alcanzar los compromisos adquiridos en este ámbito.
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Conocimiento transversal: crear comités o equipos multidisciplinares que trabajen conjuntamente y se aseguren de la formación en este ámbito de la plantilla de personas trabajadoras.
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Impacto: identificar a las personas responsables de gestionar y “custodiar” impactos específicos en la organización, los impact owners, y formarlos específicamente para el correcto desempeño de su rol.
Para la gestión de la sostenibilidad, el informe propone 10 procesos fundamentales:
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Estrategia de sostenibilidad, con la que se establecen los objetivos y metas de la empresa.
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Doble Materialidad, con la que se analizan los impactos, riesgos y oportunidades (IROs) en materia de sostenibilidad. Clave para la estrategia y la comunicación.
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Gestión de impactos, con la que se define cómo se van a minimizar los impactos negativos de la actividad y se van a potenciar los positivos.
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Gestión de grupos de interés, con la que se recogen sus expectativas y se construyen relaciones de confianza.
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Reporting, comunicación con la que se mantiene la transparencia y se rinden cuentas sobre el desempeño en sostenibilidad de la empresa.
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Riesgos ESG, que integrados en la estrategia de la empresa permiten prepararse mejor y mitigar impactos negativos.
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Incentivos al desempeño
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Acceso a financiación sostenible
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Cumplimiento Normativo, crítico con el aumento de exigencias legales vinculadas con la ESG
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Diligencia debida sobre los aspectos ESG en la cadena de valor de la empresa.
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