La singularidad de las personas trabajadoras como punto de atención para la reevaluación continua de los puestos. ArtÃculo técnico PRL

Han pasado más de 20 años desde la publicación de la ley de prevención de riesgos laborales y desde entonces se han escrito toneladas y toneladas de papel con teniendo como contenidos miles de evaluaciones de riesgos laborales
También durante este periodo ha evolucionado a mejor la prevención de riesgos laborales en general, con procesos, procedimientos, equipos de trabajo, etc.
Tradicionalmente las evaluaciones de riesgos han tenido en cuenta todos los elementos, lugares de trabajo, etc. que usan las personas trabajadoras, de tal manera que si se evalúa por ejemplo, una máquina se tendrán en cuenta todos los elementos eléctricos, electrónicos, mecánicos, sistemas de seguridad, protecciones, paradas, señalizaciones… de la misma para así asegurar que es un equipo de trabajo seguro para las personas trabajadoras usuarias.
¿Pero, se tienen en cuenta realmente a las personas trabajadoras? Para resolver a esta cuestión observemos cómo se suelen hacer las evaluaciones de riesgos.
Generalmente si alguien se pregunta cómo se ha hecho la evaluación de riesgos de su empresa la respuesta podría ser la siguiente: “ la evaluación de riesgos es de hace un año y medio”; ”vino un técnico”; “se habló con el/la encargado/a”; ”se habló con el/la delegado/a de prevención de riesgos laborales”; ”se observaron las máquinas (tornos por ejemplo en trabajo por turnos)”;” se observó al/a la operario/a que estaba ese día”; ”se observaron movimientos repetitivos, posturas forzadas…”; ” y finalmente se definieron los riesgos y las medidas de mejora”
Con esta respuesta, aunque se ha avanzado mucho desde las primeras evaluaciones de riesgos, nos encontramos con que NO se tiene en cuenta a las personas de forma correcta. No se tiene en cuenta por ejemplo:
- No se han tenido en cuenta las características de cada persona de cada turno (singularidad física, estatura, edad).
- No se han tenido en cuenta las características de cada persona de las diferentes personas que han pasado por ese puesto durante el último año y medio.
- No se han tenido en cuenta la evolución de las personas (la misma persona no es la misma persona a lo largo de su vida laboral).
Es decir, se ha realizado una evaluación de riesgos con un cumplimiento formal y documental pero no se ha adaptado a las características de las personas trabajadoras (personas con características físicas diferentes, más altas, más bajas, más jóvenes, más mayores….) incluso la misma persona cambia (cambian sus características) a lo largo de su vida laboral
Por lo tanto esa evaluación es obsoleta desde el día que se realizó y no se hizo una previsión para la reevaluación continua de los puestos de trabajo poniendo el foco en las personas.
Para que la evaluación esté siempre actualizada, es decir para que se realice una reevaluación poniendo el foco en las personas, se deberán tener en cuenta aspectos tales como:
- La evaluación de riesgos deberá de ser diferente para cada persona.
- Se reevaluará de forma continua.
- Se adaptará a cada persona diferente (a cada individuo).
- Se adaptará a cada persona a lo largo de su vida laboral.
- Se adaptarán los puestos acorde a la evaluación de riesgos.
Y lo más importante
- Habrá un procedimiento de reevaluación continua en la que estarán implicadas todas las partes de afecten a la organización.
Algunas características del procedimiento de reevaluación:
- Debe de ser una evaluación pluridisciplinar (seguridad, higiene, ergonomía, psicosociología) continua.
- Debe tener en cuenta a las personas, persona a persona, y los puestos que ocupan con todos sus elementos. (sus características, personal especialmente sensibles…).
- Debe tener en cuenta la adaptabilidad de los puestos a diferentes personas.
- Debe tener en cuenta a las personas a lo largo de su vida laboral.
- Debe tener en cuenta la perspectiva de género en la evaluación de riesgos.
- Habrá un órgano (comité de seguridad y salud) que velará por el cumplimiento de esa reevaluación continua alrededor de las personas.
Por lo tanto hay que cambiar y poner el foco en las personas. Y debemos participar todos y todas en este nuevo enfoque, las empresas, los servicios de prevención, las personas trabajadoras, los/las delegados/as de prevención.
Es decir todos debemos ser más exigentes y más excelentes con la prevención de riesgos laborales dando más valor a las personas.
Juantxo Revilla
Gerente de CEI Servicio de Prevención
“El contenido de esta publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad ejecutante y no refleja necesariamente la opinión de la Fundación Estatal para la Prevención de Riesgos Laborales, F.S.P.”.

