Intervención del Presidente de Adegi en la Rueda de Prensa de Coyuntura
10/09/2013
Bienvenidos a esta rueda de prensa de presentación de la Encuesta de Coyuntura que ADEGI ha realizado a las empresas de Gipuzkoa.
Como viene siendo habitual, en este comienzo del año hemos preguntado a las empresas por su situación y perspectivas de futuro, y en base a ello presentamos nuestro análisis y diagnóstico sobre la coyuntura económica y su evolución.
El mes de enero del año pasado cuando comparecimos ante ustedes para hacer el mismo ejercicio que vamos a hacer hoy, Adegi hizo una previsión negativa respecto a la evolución de la economía para 2012 y estimó “una disminución de, al menos, el -0,5%”. En ese momento, prácticamente todas las fuentes ofrecían previsiones positivas para España (+0,7% la Comisión Europea, +1% BBVA, +0,2% La Caixa) o Euskadi(+0,7%) el Gobierno Vasco.
Transcurrido un año, podemos decir que acertamos la tendencia negativa, frente a todos aquellos que la veían positiva. Pero desgraciadamente, aunque la tendencia se ha confirmado con creces, en algunos aspectos nos hemos quedado cortos, porque las cosas han ido peor de lo previsto, como todos ustedes conocen bien.
Tras esta breve introducción me van a permitir que haga un breve repaso de los principales resultados de la encuesta. Tienen ustedes información detallada sobre la misma en la nota de prensa y los gráficos que la acompañan.
Las empresas de Gipuzkoa ven que sus mercados siguen mal. Con el mercado interior en depresión y sin el soporte del mercado exterior, se acelera la disminución de las ventas.
Además, llamar la atención sobre una cuestión. Las ventas que se hacen en el exterior se hacen con unos márgenes cada vez menores. Ello se debe a que cuando la demanda baja, bajan los precios y por consiguiente los márgenes. En los mercados globales las empresas guipuzcoanas competimos con empresas de todo el mundo que nos sacan del mercado porque nos gana en precio. Empresas austriacas, finlandesas, italianas, francesas, además de las asiáticas.
ADEGI ha señalado en numerosas ocasiones que una situación en la que las ventas en el exterior se hacen a costa de reducir márgenes no es sostenible en el tiempo. Una empresa puede tener mucha actividad, pero si no obtiene márgenes de sus operaciones no puede sobrevivir. En este momento casi la mitad de las empresas de Gipuzkoa está en esta situación.
En cuanto a la cartera de pedidos, disminuye un -4,2% respecto al trimestre anterior de manera que dos de cada tres empresas dicen tener una cartera de pedidos débil. El grado de utilización de la capacidad productiva se sitúa en el 74%, retrocediendo ligeramente respecto de septiembre. En cuanto a las plantillas, cerca del 20% de las empresas pretende disminuir su nivel de empleo.
En cuanto a la financiación empresarial, constatamos que repuntan los problemas de financiación de las empresas. El 37% señalan que han visto reducida su financiación del circulante y el 30% su financiación para inversión. El 34% de las empresas señalan tener cubiertas menos del 80% de sus necesidades de financiación de circulante.
En cuanto a la inversión, se reduce tanto la inversión total como la inversión en I+D+i en 2012 y esta tendencia podría agravase si cabe en 2013, lo cual es muy preocupante para el futuro.
Por último, los factores de preocupación para las empresas son la debilidad de la economía española, los elevados costes laborales e incrementos salariales y la financiación bancaria y la morosidad de clientes
Esta es la situación en la que están las empresas de Gipuzkoa tal y como nos lo han transmitido.
Situación que es fiel reflejo de la evolución de las variables macroeconómicas.
En Gipuzkoa el PIB ha disminuido un -1% ; la producción industrial acumula entre enero y noviembre una disminución del -7,2% respecto al año anterior. Habiendo caído más de 30 puntos desde el inicio de la crisis de 2008, situándose en niveles de 1999, es decir, un retroceso de 14 años.
El sector exterior por su parte ha sufrido una fuerte desaceleración. Entre enero y noviembre acumula un crecimiento del +2,9%, frente al +17,8% que acumulaba el año anterior.
Ante una demanda que no remonta, la restricción crediticia y el agotamiento de las reservas, en 2012 se aceleró la destrucción de tejido productivo y empresarial, lo que supone una preocupante merma de crecimiento potencial.
En 2012 se tramitaron casi tantos concursos de acreedores como durante los años 2008, 2009 y 2010 juntos y desaparecieron 531 empresas cotizantes a la seguridad social, lo que deja el número de empresas con trabajadores por cuenta ajena en niveles similares a los de 2002. Lo que supone una pérdida de 2.000 empresas y de unos 27.000 empleos.
En 2012 se destruyeron 531 empresas lo que provocó que 6.000 asalariados perdieran su trabajo. La mitad del empleo que perdemos proviene del cierre de empresas que por falta de financiación, competitividad o demanda no pueden continuar con su actividad.
Para 2013 ADEGI prevé que el PIB de Gipuzkoa caerá entorno a un -0,7%. En cuanto al empleo, la destrucción de empleo continuará. En 2013 el paro registrado aumentaría en más de 3.000 personas y estimamos que en marzo el paro registrado superará las 52.000 personas.
Este es el panorama tanto de las empresas como de la economía guipuzcoana. Panorama duro sin paliativos.
La peor crisis que hemos conocido se está alargando más de lo que desearíamos. Ya son seis años de crisis. Las empresas están exhaustas. Muchas de ellas al límite de su resistencia, con lo que el riesgo de destrucción de empresas, y en consecuencia empleo, aumenta conforme va transcurriendo el tiempo sin que haya una recuperación de la actividad. Las incertidumbres de cara al futuro son tan relevantes que es difícil predecir cuándo se iniciará la tan ansiada recuperación
Pero las empresas no nos vamos a rendir.
Las empresas sabemos bien que en Gipuzkoa más del 85% de las personas empleadas y cerca del 90% del valor añadido bruto de nuestro territorio se genera en el sector privado.
Un sector privado cuyo tejido productivo está integrado mayoritariamente por empresas familiares y donde el 94% de las empresas tiene menos de diez trabajadores. Son esas empresas las que han creado, crean y sostiene ahora, y crearán en el futuro empleo y riqueza. Cuidemos por ello a las empresas. Son la garantía, no sólo de un futuro mejor, si no del futuro. Gipuzkoa no sólo no avanzará, sino que quedará estancada y con grave riesgo de retroceder si no cuidamos a las empresas.
Empresas que están formadas por empresarios y trabajadores. Empresarios y trabajadores que tenemos actualmente un interés común: mantener la viabilidad de nuestras empresas. Lograr que las empresas sigan vivas. Porque unos y otros sabemos bien qué consecuencias se derivan de su desaparición. La pérdida de empleo y riqueza. Algo que desgraciadamente está sucediendo.
Muchas empresas de Gipuzkoa están en estos momentos luchando a brazo partido por continuar vivas, resistiendo ante la crisis.
El de la financiación es uno de los mayores problemas que deben gestionar las empresas para sobrevivir. Las empresas necesitan urgentemente que fluya el crédito. Hay empresas que tienen pedidos y no tienen crédito para poder comprar material para fabricarlos; hay empresas que no tienen crédito para inversiones. Son cada vez más las empresas que por falta de financiación han tenido que cerrar a pesar de tener pedidos.
Las empresas de Gipuzkoa reclamamos soluciones ante esta situación.
Somos conscientes de las dificultades que atraviesan las entidades financieras. Pero recogiendo el sentir de la inmensa mayoría de las empresas de Gipuzkoa, que así nos lo han transmitido hacemos un llamamiento urgente al sistema financiero y a las administraciones para que arbitren las medidas necesarias para que fluya el crédito.
En este sentido queremos hacer un llamamiento especial al sistema financiero para que aporte el mayor crédito posible a las empresas y hagan una apuesta clara por nuestro tejido productivo, siendo conscientes de las dificultades que tiene para ello. Pero para las empresas la urgencia es máxima.
Tenemos que hacer todo lo posible por mantener vivo el tejido empresarial porque la destrucción de empresas es la principal cusa del desempleo, no en vano son las empresas las que lo crean y lo pueden mantener.
Pero para ello las empresas tienen que ser competitivas. Es decir, tienen que seguir en el mercado vendiendo sus productos .Porque no nos engañemos.Si no hay clientes, no hay empresa, ni empleo, ni salarios. El empresario es el que entrega el salario, y el cliente es el que lo paga. Para que el clliente lo pague debemos ganar en competitividad, mejorando nuestra productividad.
Adegi ya ha repetido en numerosas ocasiones que las empresas guipuzcoanas, tienen un grave problema de competitivida d, previo a la caída de la demanda y a esta crisis, que en estos seis años no se ha hecho sino agravar.
En las últimas décadas nuestros costes laborales han crecido muy por encima de la productividad. Debido en buena medida al diferencial de inflación con Europa, nuestros costes, al estar indexados los salarios a la inflación han crecido en los últimos 15 años un 20% más que los de Alemania, donde apenas han crecido. Nos hemos comido, si me permitís la expresión, nuestra ventaja competitiva en costes y no la hemos compensado con aumentos de productividad.
Ganar competitividad mediante el aumento de la productividad y contención de costes laborales supone un esfuerzo colectivo y duro, pero imprescindible hoy para mantener y recuperar el bienestar social mañana.
Y ello requiere de acuerdos entre empresarios y trabajadores. Para que ese acuerdo se dé es preciso crear las condiciones que lo hagan posible. Y algunos están empeñados en que no se dé el mismo, y todo vale para dificultarlo y tratar de imposibilitarlo: mentiras, calumnias, insultos. En este sentido, vemos con preocupación algunos mensajes falsos que se están trasladando a la sociedad..
El primero tiene que ver con el 8 de julio, fecha en la que los convenios que no se hayan renovado decaerán. Se proclama a los cuatro vientos que se va a producir en Gipuzkoa una reducción generalizada de los salarios si no hay renovación de los convenios. Pues bien, eso no ocurrirá. Sencillamente, no es cierto.
A los que hacen esa falsa afirmación, quiero recordarles que ADEGI ha dicho insistentemente que apuesta por los convenios provinciales. Concretamente en el más importante de nuestro territorio el Convenio del Metal ha dicho que está a favor del convenio, que quiere un convenio provincial.
Y ha hecho una propuesta empresarial. Ha propuesto mantener las actuales condiciones, que incluye mantener salarios y jornada en los niveles en los que actualmente se encuentran.
Para que se me entienda bien. ADEGI ha propuesto que los metalúrgicos guipuzcoanos sigan teniendo el mejor Convenio del Estado, con la jornada laboral más baja del Estado y con los salarios más altos del Estado, cobrando un 32% más que uno de Araba y un 24% más que uno de Bizkaia. ADEGI sigue apostando por este convenio. ¿Por qué se pretende asustar a los trabajadores con falsas afirmaciones?
Todo ello además en un territorio en el que las Administraciones Foral, municipal, la autonómica y las cooperativas están aplicando severos recortes y/o congelaciones salariales.
Pero incluso en el supuesto, no deseado por ADEGI, de que no hubiera convenios provinciales, no se darán las reducciones generalizada de salarios que se anuncian.
También se ha dicho que como consecuencia de la reforma laboral las empresas se van a poder descolgar del convenio para no aplicar las condiciones del mismo. Quiero recordar que esta posibilidad ya estaba contemplada en el convenio del metal de Gipuzkoa antes de que hubiera reforma laboral. Dicha posibilidad viene recogida en el convenio del metal hace años y llevan la rúbrica de todos los sindicatos que participan en la mesa. A pesar de estar recogida en todos estos años prácticamente ninguna empresa se ha descolgado. ¿Por qué lo iban a hacer ahora?
Si los sindicatos quieren habrá convenio provincial, el mejor del Estado, pero como creo que todos los trabajadores comprenderán, en ningún caso éste podrá ir contra la legalidad vigente ni debería poner en peligro la viabilidad y la competitividad de las empresas.
En mi comparecencia del pasado mes de septiembre ya tuve ocasión de decir que desde ADEGI creemos que para salir de la crisis es necesario apoyar el crecimiento para crear empleo en las empresas porque, es evidente, que a más empresas, más empleo.
El empleo se destruye porque las empresas desaparecen. Las empresas desaparecen, han desaparecido, porque la actividad económica y la demanda caen, por la falta de crédito, porque dejan de ser competitivas, es decir, quedan fuera del mercado. Y esto ha sido así en esta crisis, en las anteriores., y lo seguirá siendo en las futuras.
Pero muchas empresas guipuzcoanas a pesar de las brutales caídas de actividad y demanda que han sufrido que en algunos casos han llegado y han superado el 50%, han podido aguantar gracias a las medidas de flexibilidad interna que han podido adoptar en virtud de la nueva legislación laboral. Gracias al nuevo marco legislativo se han podido salvar muchos empleos, que con la anterior legislación se hubieran destruido.
Pero para que las empresas puedan seguir existiendo hace falta incentivar el crecimiento económico y ello requiere apostar por la inversión.
Es imprescindible invertir en I+D, formación, internacionalización, proyectos que propicien una mayor dimensión empresarial e infraestructuras, configurando a la empresa como el agente principal de dicha estrategia con la necesaria colaboración pública.
Sin inversión no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo. Hay que apostar por la inversión productiva generadora de crecimiento y recortar el gasto público corriente no productivo. Una administración diseñada con los ingresos y para responder a la actividad de 2007, no se puede sostener cuando dicha actividad ha caído 30 puntos. Es insostenible.
Sin crecimiento no se pueden generar ingresos y sin reducción del gasto corriente es imposible generar los recursos necesarios para impulsar dicho crecimiento. El coste de no hacerlo será muy elevado y no tenemos alternativas.
Además de inversión Gipuzkoa tendrá futuro si sigue contando con un tejido empresarial potente, con unas empresas que creen empleo y riqueza, porque son las empresas las que tiran de la economía. Sin empresas, que creen riqueza no hay ni habrá bienestar, ni progreso, ni cohesión social.
Gipuzkoa tiene que ser atractiva para que las empresas que ya están aquí continúen y para que vengan de fuera inversores que consideren nuestro territorio idóneo para instalar o desarrollar sus proyectos empresariales. Hay que crear para ello un ecosistema amable para el desarrollo empresarial, ya que hay muchos territorios que compiten por lo mismo.
En este sentido es preciso comprender que la fiscalidad influye en los incentivos a emprender y crear empresas, en el comportamiento inversor de las empresas del territorio y en el atractivo para atraer flujos de inversión externa.
ADEGI quiere advertir por ello que la fiscalidad debe ir orientada a favorecer la actividad económica y empresarial. Para impulsar el dinamismo y la competitividad empresarial la fiscalidad es un elemento esencial. Para ello debe promover los factores de competitividad
esenciales para el crecimiento de nuestra economía como el empleo, la formación, la inversión, la innovación, la internacionalización y la sostenibilidad.
Confiamos que en el debate fiscal que se abre ahora se tengan en cuenta estos criterios y en particular, como sucede en Europa, que el impuesto de sociedades es una herramienta para estimular la actividad económica, al servicio de la generación de empleo y no meramente una figura recaudadora.
Voy a finalizar. Con ocasión de mi toma de posesión dije recordando a Churchill que hay quienes ven a la empresa como un tigre al que hay que disparar, otros la ven como una vaca a la que hay que ordeñar y muy pocos lo ven como lo que en realidad es, un robusto caballo que tira del carro.
Lo que dije entonces sigue siendo válido hoy.
Somos conscientes de la dureza de la situación, lo vemos cada día en nuestras empresas, en las empresas que se cierran, en la evolución del empleo no voy a insistir en ello.
Las empresas somos las que tiramos del carro. Si Gipuzkoa ha alcanzado estas cotas de bienestar que ha alcanzado ha sido gracias a la cultura empresarial guipuzcoana, al modelo de empresa y empresario guipuzcoano que hoy sigue vigente, que ha apostado por los guipuzcoanos y por el empleo. Gipuzkoa tendrá futuro si sigue contando con un tejido empresarial potente. Si no, no habrá futuro. Hoy es más cierto que nunca que a más empresa, más empleo.
Las empresas guipuzcoanas no se van a rendir.Pero no nos engañemos. Hemos vivido instalados en la cultura del maná, pero esa época ha terminado y no volverá. Ahora toca volver a la cultura del esfuerzo, y trabajo, con diálogo, negociación y pacto.
En el pasado ya salimos de situaciones bien difíciles, trabajando más y mejor, todos juntos. Instituciones,empresarios y trabajadores. Lo tenemos que hacer otra vez. Y lo haremos. Estoy firmemente convencido de ello.
Beldurrik gabe, denok aurrera.
Muchas gracias

