Evolución del Turismo en establecimientos hoteleros de Gipuzkoa. Año 2024
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Resumen ejecutivo
El turismo recuperó en 2023 su papel como generador de renta y riqueza y aportó el 8,4% del PIB de Gipuzkoa, la hostelería el 5,1%.
En los establecimientos hoteleros, la demanda mostró en 2024 un aumento similar al de la oferta gracias a un número de turistas récord, el 53% de ellos internacionales, y a una recuperación de la estancia media que nuevamente volvió a superar la barrera de los dos días. De esta forma, el grado de ocupación hotelera se mantuvo en máximos comparables a los de 2023 y 2019, aunque sólo la ocupación de los establecimientos tipo1 alcanzó máximos.
En términos generales 2024 volvió a ser un buen año para el turismo en los establecimientos hoteleros de Gipuzkoa. El grado de ocupación hotelera se situó en el 61% por plazas y casi en el 70% por habitaciones y, por tanto, en máximos comparables a los de 2023 y 2019. Si nos centramos en la ocupación por habitaciones, fue en la Capital donde se produjo el aumento más importante, de +0,9 puntos hasta el 74,3%, gracias a la evolución positiva en el grupo de hoteles de tres o más estrellas (a partir de ahora tipo1), mientras que en el grupo de hoteles de una y dos estrellas y pensiones (a partir de ahora tipo2) el grado de ocupación disminuyó. La ocupación también aumentó en la zona costa, +0,3 puntos hasta el +68,7%, y nuevamente gracias a los establecimientos tipo1, mientras que tanto en el Interior, -1,8 puntos 57,4%, como en el Área Metropolitana, -2,7 puntos hasta el +60,3%, la evolución fue negativa, como consecuencia de la disminución de la ocupación en los establecimientos tipo1 y en los tipo2. No obstante, el grado de ocupación hotelera fue todavía inferior al de 2019 tanto en el Área Metropolitana, como en la Capital.
La ocupación se mantuvo en máximos a pesar de que la oferta continuó aumentando. Concretamente, la oferta disponible aumentó en 2024 en un +5,8% respecto al año anterior por plazas (plazas día) y un +5,2% por habitaciones (habitaciones día), hasta alcanzar las 14.152 plazas y las 7.116 habitaciones disponibles respectivamente. Esto supone que en el conjunto del año (teniendo en cuenta el número de días que los establecimientos estuvieron abiertos) el aumento fue del +6,1% por plazas y del +5,6% por habitaciones. No obstante, el aumento se circunscribió en gran medida a la Capital, mientras que, en el resto de las zonas, se observó cierta estabilización, sobre todo en la oferta disponible.
¿Qué ha pasado con la demanda para que a pesar de un nuevo aumento de la oferta el grado de ocupación se mantuviese en niveles máximos? A la vez de un otro récord en el número de turistas, la estancia media volvió a superar la barrera de los dos días.
Así, el número de turistas que se hospedaron en los establecimientos hoteleros de Gipuzkoa aumentó en 2024 un +5,1% respecto al año anterior y alcanzó otro registro récord (anterior máximo 2023), por primera vez por encima del millón y medio de turistas. Este aumento se debió en gran medida al impulso del turismo internacional, mientras que el turismo estatal mostró un menor dinamismo. El número de turistas internacionales aumentó un importante +8,6% gracias en gran medida al aumento de las y los turistas llegados desde Reino Unido, EEUU, Países Bajo, Japón, y Francia. El turismo estatal, por su parte, aumentó un +1,5% respecto al año anterior, gracias principalmente a las y los turistas llegados desde la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Galicia o Baleares, mientras que fueron las y los turistas vascos, y las y los llegados desde Andalucía y Asturias los que más empujaron a la baja. Cabe destacar, que por segundo año consecutivo el número de turistas internacionales superó al de estatales. Por zonas, el aumento fue especialmente abultado en Donostia y más moderado en la Costa y sobre todo en el Interior. Sólo en el Área Metropolitana se produjo una disminución respecto al año anterior, aunque desde que tenemos datos sólo entonces alcanzó un nivel más alto.
La estancia media se situó en 2024 en 2,01 días, lo que supone +0,02 días más que el año anterior y volver a superar los 2 días tras cuatro años por debajo, pero -0,02 días menos que en 2019 y 2018. Fue la estancia media del turismo internacional la que mejoró respecto al año anterior, hasta situarse en 2,03 días y poco por debajo de máximos. La estancia media del turismo estatal, sin embargo, se mantuvo en 1,99 días, mismo nivel que el año anterior y -0,03 días por debajo del nivel de 2019. Por zonas, la estancia media sólo aumentó en Donostia, donde alcanzó un máximo de 2,07 días, mientras que en el resto de las zonas la evolución fue a la baja y en todos los casos por la disminución en los establecimientos tipo2.
Gracias al aumento combinado del número de turistas y de su estancia media, las pernoctaciones aumentaron en 2024 un +6,0% respecto al año anterior hasta registrar, también, un nuevo máximo histórico. Aumentaron un +10,2% respecto al año anterior las pernoctaciones de turistas internacionales, mientras que las de turistas estatales lo hicieron en un +1,5%. Cabe destacar, además, que las pernoctaciones de turistas internacionales superaron a las de turistas estatales de forma ininterrumpida entre abril y octubre, siendo la primera vez que esto sucedió durante el mes de abril. Con todo, el aumento fue del +9,8% en los establecimientos tipo1, mientras que en los tipo2 se produjo una disminución del -0,3% respecto al año anterior. Por zonas, en línea con lo observado para entradas, las pernoctaciones aumentaron especialmente en la Capital, principalmente en los establecimientos tipo1 y por la pujanza del turismo internacional. En la Costa y en el Interior la evolución también fue positiva, aunque moderada, mientras que sólo en el Área Metropolitana se produjo una disminución.
En resumen, la demanda mostró un aumento similar al de la oferta gracias a un número de turistas récord y a una recuperación de la estancia media que nuevamente volvió a superar la barrera de los dos días. De esta forma, el grado de ocupación hotelera se mantuvo en máximos comparables a los de 2023 y 2019, aunque sólo la ocupación de los establecimientos tipo1 alcanzó máximos.
Por lo que afecta a los precios, los precios hoteleros y la tarifa media o ADR aumentaron en Gipuzkoa en 2024 algo menos del +4,5%, por debajo de los aumentos que se produjeron en el conjunto de Euskadi, en torno al +6%, y en el conjunto de España, en torno al +7%. Las tarifas aumentaron de forma más abultada en los establecimientos de tres estrellas y en las pensiones de dos estrellas, seguidos por los hoteles de dos estrellas y los de cuatro estrellas, +3,6%, mientras que disminuyeron en los de una estrella. Aunque se mantuvieron las importantes diferencias entre las tarifas de la Capital y las del resto del territorio, el aumento en Donostia fue más moderado que en el resto de las zonas. Como resultado de esto, según Exceltur y en base a datos del INE, Donostia dejó de ser el desino urbano del Estado con mayor tarifa media tras nueve años ocupando esa posición, le superó Barcelona.
Sea como fuere, como resultado de todo esto, los ingresos por habitación disponible o RevPAR, aumentaron en 2024 un +5,2% respecto al año anterior, también por debajo de lo que lo hicieron en el conjunto de Euskadi, +6,8%, y en el conjunto de España, +9,8%. No obstante, Donostia se mantuvo como el segundo destino urbano del Estado con mayores ingresos, sólo por debajo de Barcelona, aunque la diferencia se amplió significativamente respecto al año anterior.
Pero ¿qué supuso todo esto para el conjunto de la economía de Gipuzkoa?
El turismo se ha con vertido a lo largo de los últimos años en un importante impulsor del crecimiento económico. Todavía no disponemos de datos relativos a 2024, pero según los últimos datos disponibles, las actividades turísticas aportaron en 2023 el 8,4% del PIB de Gipuzkoa, +0,6 puntos más que en 2019 y +0,3 puntos más que el anterior máximo de 2016. En el conjunto de Euskadi esta contribución fue de +6,6% (+0,1 puntos más que en 2016), de los cuales +4,1 puntos fueron gracias al gasto turístico receptor, el que realizan turistas y excursionistas llegados desde otras CCAA y desde otros países, y que es el que se sitúa en niveles récord (tras hundirse durante la pandemia), mientras que el gasto interior-residente (otros componentes del turismo) aportó+2,5 puntos, en cualquier caso, recuperando el nivel de contribución de 2019. De esta forma, del gasto turístico total el 61,6% fue del turismo receptor y el 38,4% del turismo interior-residente.
Aunque no son datos del todo comparables, por no ser el turismo un sector desde un punto de vista estricto, a modo ilustrativo se puede señalar que la contribución del turismo a la economía de Gipuzkoa superó la contribución de la rama industrial de la metalurgia y productos metálicos1 (7,2%) y se sitúo poco por debajo de las actividades inmobiliarias2 (8,9%). De esta forma, Gipuzkoa se mantuvo como el territorio de Euskadi donde mayor peso tienen las actividades turísticas, +2,7 puntos de PIB más que en Araba y que en Bizkaia. Si comparamos con España, sin embargo, donde el turismo aportó en 2023 el 11,6% del PIB, la diferencia fue de 3,9 puntos a favor de España.
El gasto turístico engloba todas las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos a su entorno habitual, sea cual sea el sector que produzca u ofrezca el bien o servicio consumido. No obstante, entre las consideradas actividades características del turismo, los servicios de alojamiento y los restaurantes y similares son, junto con el transporte, dos de las ramas que más peso tienen. Es por ello, que, el desempeño de la actividad hostelera está muy ligado a la evolución del turismo.
De esta forma, la hostelería, que incluye servicios de comidas y bebidas y servicios de alojamiento, aportó en 2023 el 5,1% del PIB de Gipuzkoa, igualando el máximo alcanzado en 2019 y 2018. La hostelería volvió a situarse, así, entre las principales ramas económicas del territorio, sólo por detrás del comercio y la reparación de vehículos (10,0%), las actividades inmobiliarias (8,9%) y la metalurgia y productos metálicos (7,2%), y superando, también, a la construcción que en 2019 se situaban por delante.
Por lo que afecta al empleo, según los últimos datos disponibles de las cuentas económicas la hostelería aportó en 2022 el 5,9% del empleo total y el 5,8% del empleo asalariado (medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo), lo que supone +0,5 puntos más que el año anterior, aunque -0,5 puntos y -0,6 puntos menos que en 2019 y 2018, cuando se alcanzaban los porcentajes más altos al menos desde 1995 (6,5% del empleo total y +6,3% del empleo asalariado entonces). No obstante, según fuentes alternativas el empleo continuó ganando peso en 2023 y 2024, superando probablemente en 2023 el nivel de 2019. En cualquier caso, la hostelería ya en 2022 fue una de las ramas que más empleo generaron en Gipuzkoa, sólo por detrás del comercio y la reparación de vehículos (13,0%), de la educación (8,6%), de la metalurgia y productos metálicos, 7,9%) y de la construcción (6,1%), aunque esta última en 2019 aportaba un nivel de empleo inferior al de la hostelería (6,5% hostelería y 6,4% construcción entonces).
Si nos centramos en los servicios de alojamientos, en 2024 4 de cada 10 plazas de alojamientos turístico se encontraban en Gipuzkoa y de estas en torno al 73,5% en establecimientos hoteleros, de tal forma que, 4 de 10 plazas y habitaciones ofertadas en establecimientos hoteleros en Euskadi se encontraban también en Gipuzkoa. Esto fue así a pesar de que más de la mitad de los establecimientos hoteleros de Euskadi se situaban en nuestro territorio. En este sentido es importante tener en cuenta que los establecimientos guipuzcoanos continúan siendo más pequeños que los del resto de los territorios y que el peso de los establecimientos tipo2 (en general más pequeños) es también mayor, lo que no quita que Gipuzkoa fuese en 2024 territorio con mayor número de establecimientos tipo1. Con todo, el 62,5% de la oferta de Gipuzkoa se situó en Donostia, el 73% de la oferta tipo1, aunque algo menos del 47% de la oferta tipo2.
Junto con el menor tamaño de los establecimientos hoteleros, otra característica que determina la estructura del sector hotelero de nuestro territorio es la fuerte estacionalidad, históricamente más marcada que en el resto de los territorios de Euskadi y sobre todo que la del conjunto de España. En 2024 la estacionalidad se mantuvo como uno de los problemas estructurales de la actividad hotelera, aunque en 2024 mostró una moderada mejoría respecto a 2023 y se situó entre los niveles más bajos.




